Tengo fiebre, chuchos de frío, la sensación esa que te hace pensar que te cagaron palos.
Me toco la cabeza y duele. Muevo los pies y también duele.
Estuve acostada durante más de 24 horas y apenas siento una mejora.
Me clavé 6 capítulos de Dexter. Seguidos. Con pan lactal, queso y 7up free de por medio. Me falta un capítulo para terminar la temporada y me levanté de la cama porque siempre me gusta estirar las cosas un poquito más.
Dejar el helado de mascarpone para el final, dilatar el momento hasta el primer beso, aguantar un poquitito hasta acabar. Y ahora, cambiar la posición horizontal y sentir que me muero, sólo por saber que si me veo este último capítulo, me quedo sin nada para ver.
En otro orden de cosas, cuando hacía de David no me movía un pelo. Pero ahora...