Y mientras trataba de dormir, empecé a escuchar a Flor gritando.
Lo que me faltaba, escuchar garchar a la gente cuando yo vengo con casi tres semanas de nada. Cerré la puerta, la ventana y me clavé los auriculares con The Shins bien despacito.
Las cosas no están bien. No me había dado cuenta, hasta que noté que el pico de mi fin de semana fue ponerme contenta porque un conocido me consigue El Maestro y Margarita de Bulgakov, que se dejó de editar hace un tiempo.
Take a good look, take a photo. Write about it in your tiny notebook.
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3 comentarios:
ehm, perdón que moleste eh? yo sigo sosteninedo mi oferta eh
:O
Volvió tacho...
tacho: Usted dice? Le parece?
vicky: tacho, mi más fiel y querido lector, siempre está.
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