Si el universo me pone en el camino no a uno sino 2 bateristas de jazz, yo asumo que es una senial de algo (hoy no hay acentos ni enies, el teclado es frances y no entiendo un pomo).
Por lo pronto, con uno no funciono.
De todos modos, mis mas perversas esperanzas estan puestas en el otro, que tiene una mirada de salvaje que me hipnotiza.
Los detalles, en otra entrega.
Take a good look, take a photo. Write about it in your tiny notebook.
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martes, 7 de octubre de 2008
lunes, 8 de septiembre de 2008
ar - i - es - pi - i - ci - ti
Primero.
El otro día llegué a casa y Nat estaba metida en el cuarto de Flor mirando la película de Sex & the City así que me saqué el abrigo, lo dejé tirado sobre una silla y me fui a instalar al lado de ella. Para el momento en el que ella le pega con el ramo de flores en el medio de la calle, yo ya me había fumado andá a saber cuántos puchos y se me saltaban las lágrimas de la impotencia.
No, no la estaba viendo por primera vez; no, no me estaba sorprendiendo de que Mr. Big una vez más (y van...) estuviese haciendo demostración de su falta de cojones crónica; estaba proyectando una vez más (y van...) en esos estereotipos repelentes toda mi frustración.
Estaba enojada, por motivos que no voy a desarrollar porque no se me canta en este momento, y tenía ganas de hacer uso de mi monólogo de despechada, así que después de llorar un rato por la película, le enfermé el cerebro a la pobre Nat con mi discurso de pacotilla. Qué cómo puede ser, si yo no le rompo las pelotas a nadie, que se me aparezcan estos pánfilos con sus atajadas, guardias altas y datos innecesarios. Despecho de Fiona Apple a los 20 años. Que ya me tienen todos las tetas llenas con sus indecisiones calesiteras. Indignación de comedia romántica mediocre. Que estoy tan harta que hasta ya no me importa quedarme sola, si total por lo menos sé con qué tipo de locura estoy tratando. Típico enojo que me agarra cuando el innombrable (porque cuando estoy enojada ni el nombre ficticio puedo tipear) me dice algo que me lastima un poquito el ego. Un cigarrillo tras otro y todas mis frases hechas, también unas detrás de las otras.
Pero de repente, la sorpresa.
"Al final, el único que me respeta es Fulano".
Y qué barbaridad, cómo puede ser que se me haya colado entre tanta autosuficiencia aburguesada, un reconocimiento de algo hacia un sujeto portador de un pene. Y no cualquier algo, no señores, usé la palabra respeto. ar i es pi i ci ti.
Frente a la sonrisa de Nat como respuesta a la frase no planeada, me aflojé y terminé recitando un rosario de alabanzas a Fulano; que cuando estoy en mi casa no es ni "Fulano", ni "LlaveInglesa", ni "Él Mecánico". Es Él, su nombre real. Me respeta y tiene un nombre. Qué los tiró.
Así que se me fue el enojo como por arte de magia. Y podría extenderme y gritarle al mundo cuánto me gusta que Fulano (porque si hablo de cosas serias no da llamarlo LlaveInglesa) me lleve a límites que nunca pensé que iba a transgredir, cómo confío en él ciegamente, y blablablableta. Otro día, mejor.
Segundo.
Después de planear durante una semana la salida del sábado, cuyo objetivo era cazar hombres (sic) resulta que.
Me sentí indecorosamente atraída hacia un abogado penalista que tomaba merca en mis narices y que es impotente.
Bailé un rocanroll en el bar de la calle Rodney.
Me comí un churrasco a las 8 de la mañana.
D dice:
y fueron a buscar hombres a un lugar gay
D dice:
son mas pelotudas
D dice:
no hacen una las cuatro
Cel.- dice:
no nena, que yo por lo menos me anduve besuqueando un poco
Cel.- dice:
y no con una mina
Cel.- dice:
...
Cel.- dice:
con un gay con chaleco fanático de Madonna
Tercero.
Somos muy pelotudas, tiene razón Dedé.
El otro día llegué a casa y Nat estaba metida en el cuarto de Flor mirando la película de Sex & the City así que me saqué el abrigo, lo dejé tirado sobre una silla y me fui a instalar al lado de ella. Para el momento en el que ella le pega con el ramo de flores en el medio de la calle, yo ya me había fumado andá a saber cuántos puchos y se me saltaban las lágrimas de la impotencia.
No, no la estaba viendo por primera vez; no, no me estaba sorprendiendo de que Mr. Big una vez más (y van...) estuviese haciendo demostración de su falta de cojones crónica; estaba proyectando una vez más (y van...) en esos estereotipos repelentes toda mi frustración.
Estaba enojada, por motivos que no voy a desarrollar porque no se me canta en este momento, y tenía ganas de hacer uso de mi monólogo de despechada, así que después de llorar un rato por la película, le enfermé el cerebro a la pobre Nat con mi discurso de pacotilla. Qué cómo puede ser, si yo no le rompo las pelotas a nadie, que se me aparezcan estos pánfilos con sus atajadas, guardias altas y datos innecesarios. Despecho de Fiona Apple a los 20 años. Que ya me tienen todos las tetas llenas con sus indecisiones calesiteras. Indignación de comedia romántica mediocre. Que estoy tan harta que hasta ya no me importa quedarme sola, si total por lo menos sé con qué tipo de locura estoy tratando. Típico enojo que me agarra cuando el innombrable (porque cuando estoy enojada ni el nombre ficticio puedo tipear) me dice algo que me lastima un poquito el ego. Un cigarrillo tras otro y todas mis frases hechas, también unas detrás de las otras.
Pero de repente, la sorpresa.
"Al final, el único que me respeta es Fulano".
Y qué barbaridad, cómo puede ser que se me haya colado entre tanta autosuficiencia aburguesada, un reconocimiento de algo hacia un sujeto portador de un pene. Y no cualquier algo, no señores, usé la palabra respeto. ar i es pi i ci ti.
Frente a la sonrisa de Nat como respuesta a la frase no planeada, me aflojé y terminé recitando un rosario de alabanzas a Fulano; que cuando estoy en mi casa no es ni "Fulano", ni "LlaveInglesa", ni "Él Mecánico". Es Él, su nombre real. Me respeta y tiene un nombre. Qué los tiró.
Así que se me fue el enojo como por arte de magia. Y podría extenderme y gritarle al mundo cuánto me gusta que Fulano (porque si hablo de cosas serias no da llamarlo LlaveInglesa) me lleve a límites que nunca pensé que iba a transgredir, cómo confío en él ciegamente, y blablablableta. Otro día, mejor.
Segundo.
Después de planear durante una semana la salida del sábado, cuyo objetivo era cazar hombres (sic) resulta que.
Me sentí indecorosamente atraída hacia un abogado penalista que tomaba merca en mis narices y que es impotente.
Bailé un rocanroll en el bar de la calle Rodney.
Me comí un churrasco a las 8 de la mañana.
D dice:
y fueron a buscar hombres a un lugar gay
D dice:
son mas pelotudas
D dice:
no hacen una las cuatro
Cel.- dice:
no nena, que yo por lo menos me anduve besuqueando un poco
Cel.- dice:
y no con una mina
Cel.- dice:
...
Cel.- dice:
con un gay con chaleco fanático de Madonna
Tercero.
Somos muy pelotudas, tiene razón Dedé.
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martes, 10 de junio de 2008
Yo quiero un special agent Cooper para mí solita
Tenía escrito casi entero un post que incluía las frases:
"Me fui a cenar a lo de Mr. Blonde el domingo"
"Lo mismo de siempre pero sin sexo"
"Soy la misma pelotuda de siempre"
"Me largué a llorar"
Y no, no hay que ser lineales, no necesariamente hay que asumir que lo vi, me sentí una pelotuda, volví a mi casa y me sentí tan idiota que me largué a llorar en mi cama. Nada más alejado de la realidad.
Pero lo borré porque acá lo importante es que si no me saco el gualicho este que tengo encima, no sé en qué va a terminar todo. Estoy a punto de salir a rifar mi cuerpo por ahí. Porque de endeveras, estoy con una mala suerte que asusta (y sí, cuando se trata de "mala suerte" ya no creo en las causalidades, la sincronización y el "uno crea su propia suerte"). LlaveInglesa que no tiene disponible su casilla de correo; un marroquí divino que me habló durante una noche entera, me tiraba onda pero que se quedó en el molde; otro que está tapado de laburo; otro más que está ahí, expectante, pero que no me mueve un pelo. Un desfile de potencialidades que nunca se cristalizan en nada.
Ya vendrán tiempos mejores, días en los que pueda preocuparme porque el chongo de turno no es tan maravilloso como aquel que me rompió el corazón infinidad de veces.
Por lo pronto, primero lo primero.
"Me fui a cenar a lo de Mr. Blonde el domingo"
"Lo mismo de siempre pero sin sexo"
"Soy la misma pelotuda de siempre"
"Me largué a llorar"
Y no, no hay que ser lineales, no necesariamente hay que asumir que lo vi, me sentí una pelotuda, volví a mi casa y me sentí tan idiota que me largué a llorar en mi cama. Nada más alejado de la realidad.
Pero lo borré porque acá lo importante es que si no me saco el gualicho este que tengo encima, no sé en qué va a terminar todo. Estoy a punto de salir a rifar mi cuerpo por ahí. Porque de endeveras, estoy con una mala suerte que asusta (y sí, cuando se trata de "mala suerte" ya no creo en las causalidades, la sincronización y el "uno crea su propia suerte"). LlaveInglesa que no tiene disponible su casilla de correo; un marroquí divino que me habló durante una noche entera, me tiraba onda pero que se quedó en el molde; otro que está tapado de laburo; otro más que está ahí, expectante, pero que no me mueve un pelo. Un desfile de potencialidades que nunca se cristalizan en nada.
Ya vendrán tiempos mejores, días en los que pueda preocuparme porque el chongo de turno no es tan maravilloso como aquel que me rompió el corazón infinidad de veces.
Por lo pronto, primero lo primero.
lunes, 2 de junio de 2008
What the FUCK, has anything got to do with Vietnam? What the fuck are you talking about?
Parece que al bohemio wannabe con el que andaba Natalí no se le paraba.
Mi casa debe estar embrujada o algo, porque Florencia sólo garchó una vez desde que volvió de su viaje hace como 2 meses, a Nat le pasa esto y yo, ay, yo ya no sé qué es lo que voy a hacer.
El viernes, fui a un bar con Dedé a ver qué onda y me encontré con un tipo que ya me había venido a encarar hace un tiempo atrás y me había intimidado tanto que medio que me escapé. Y a ver, que quede claro, me en-can-ta que me intimiden, pero este tipo se fue al carajo. Entonces, cuando lo vi haciendo círculos con su vaso de whiskey y acercarse a mí, pensé que aunque los treintañeros estos ya estén todos fallados, me en-can-ta que tomen whiskey y me traten como si fuera una pendejita; me mentalicé y me prometí que esta vez no iba a salir corriendo. Pero resulta que el tipo se había pasado un poco con los whiskeys y los circulitos y tenía tremendo pedo encima. Y no es que yo sea muy quisquillosa con el asunto de la ebriedad en el hombre, además del hecho de que yo ya tenía mi tradicional gin tonic en la mano y unos cuantos fernets con coca en mi haber... capaz soy muy quisquillosa con el asunto este de que me vengan a hablar, además del hecho de visualizarme en una cama ajena, o la mía, con un treintañero roncando al lado. La cosa es que el flaco estaba muy borracho y yo ando demasiado timidona.
Después vino un pibe con boina a contarme muchas cosas, entre ellas, que su trago preferido era el White Russian. Y qué sé yo, basta de estos chabones que se comieron un viaje y ahora se creen que cuando sean grandes van a ser "The Dude" Lebowski. Jeff Bridges en bata hay uno solo, señores, basta de mentiras.
Mi casa debe estar embrujada o algo.
Mi casa debe estar embrujada o algo, porque Florencia sólo garchó una vez desde que volvió de su viaje hace como 2 meses, a Nat le pasa esto y yo, ay, yo ya no sé qué es lo que voy a hacer.
El viernes, fui a un bar con Dedé a ver qué onda y me encontré con un tipo que ya me había venido a encarar hace un tiempo atrás y me había intimidado tanto que medio que me escapé. Y a ver, que quede claro, me en-can-ta que me intimiden, pero este tipo se fue al carajo. Entonces, cuando lo vi haciendo círculos con su vaso de whiskey y acercarse a mí, pensé que aunque los treintañeros estos ya estén todos fallados, me en-can-ta que tomen whiskey y me traten como si fuera una pendejita; me mentalicé y me prometí que esta vez no iba a salir corriendo. Pero resulta que el tipo se había pasado un poco con los whiskeys y los circulitos y tenía tremendo pedo encima. Y no es que yo sea muy quisquillosa con el asunto de la ebriedad en el hombre, además del hecho de que yo ya tenía mi tradicional gin tonic en la mano y unos cuantos fernets con coca en mi haber... capaz soy muy quisquillosa con el asunto este de que me vengan a hablar, además del hecho de visualizarme en una cama ajena, o la mía, con un treintañero roncando al lado. La cosa es que el flaco estaba muy borracho y yo ando demasiado timidona.
Después vino un pibe con boina a contarme muchas cosas, entre ellas, que su trago preferido era el White Russian. Y qué sé yo, basta de estos chabones que se comieron un viaje y ahora se creen que cuando sean grandes van a ser "The Dude" Lebowski. Jeff Bridges en bata hay uno solo, señores, basta de mentiras.
Mi casa debe estar embrujada o algo.
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miércoles, 21 de mayo de 2008
Oh, baby. It's a wild world
Natalí salió un par de veces con un chico. Ayer, cuando la vi después de su última cita le pregunté cómo le había ido y si bien me dijo que "todo tranqui, buena onda" su cara era la estampa del desconcierto.
Nos tomamos un té y seguí indagando acerca del muchacho. El mismo muchacho que hace más de un mes atrás le había ido a hablar en el patio de un bar, el mismo con el que discutí completamente desquiciada porque no paraba de decir que todo -afirmando que cuando decía "todo" se refería, literalmente, a todo- el cine estadounidense era una mierda, que sólo nos quedaba como salida posible ir al BAFICI y similares festivales. El mismo que en la primera cita la quería llevar a una estación de servicio a tomar un café. El mismo que en la segunda salida la llevó a una obra de clown.
Y tal vez ella lo supo desde el primer momento, era evidente que ese personaje ávido consumidor de eventos culturales gratuitos y libros de a $0.50 en el Ejército de Salvación no era el amor de su vida; de todos modos, no pudo sentirse menos que espantada, cuando el sujeto, con orgullo, le dijo que sus obras preferidas eran las "a la gorra".
Lo sin retorno.
¿No?
Nos tomamos un té y seguí indagando acerca del muchacho. El mismo muchacho que hace más de un mes atrás le había ido a hablar en el patio de un bar, el mismo con el que discutí completamente desquiciada porque no paraba de decir que todo -afirmando que cuando decía "todo" se refería, literalmente, a todo- el cine estadounidense era una mierda, que sólo nos quedaba como salida posible ir al BAFICI y similares festivales. El mismo que en la primera cita la quería llevar a una estación de servicio a tomar un café. El mismo que en la segunda salida la llevó a una obra de clown.
Y tal vez ella lo supo desde el primer momento, era evidente que ese personaje ávido consumidor de eventos culturales gratuitos y libros de a $0.50 en el Ejército de Salvación no era el amor de su vida; de todos modos, no pudo sentirse menos que espantada, cuando el sujeto, con orgullo, le dijo que sus obras preferidas eran las "a la gorra".
Lo sin retorno.
¿No?
lunes, 12 de mayo de 2008
Desprendimiento
Un día después de que me invitara a su casa por mensaje de texto, acepté por la misma vía. Ayer, Domingo de sol, me tomé el 168 que va para Puente Saavedra a las 5 de la tarde, me bajé en Cabildo y no sé cual otra y caminé dos cuadras, tosiendo. Esa tos de nervios, de hace 4 meses que no te veo y me muero de miedo.
De repente, pumba, eran las 9 de la noche. De repente de vuelta, eran las ya las 12.
Nos fuimos a dormir a la 1 y media. Dormir y nada más, yo en el living, él en su cuarto.
Tal vez sea eso, él es el hombre que nunca nunca me va aburrir, que me puede tener hablando y escuchándolo durante 8 horas, sin parar y sin que casi me dé cuenta del paso del tiempo. Y punto, nada más, sin deseo, sin el bombardeo constante de imágenes perversas, sin las ganas de tirármele encima.
Y mientras iba para mi casa hoy a la mañana, mientras el sol me daba en la cabeza, Dios, qué alivio.
De repente, pumba, eran las 9 de la noche. De repente de vuelta, eran las ya las 12.
Nos fuimos a dormir a la 1 y media. Dormir y nada más, yo en el living, él en su cuarto.
Tal vez sea eso, él es el hombre que nunca nunca me va aburrir, que me puede tener hablando y escuchándolo durante 8 horas, sin parar y sin que casi me dé cuenta del paso del tiempo. Y punto, nada más, sin deseo, sin el bombardeo constante de imágenes perversas, sin las ganas de tirármele encima.
Y mientras iba para mi casa hoy a la mañana, mientras el sol me daba en la cabeza, Dios, qué alivio.
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El eterno retorno,
Mr. Blonde,
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domingo, 4 de mayo de 2008
cogercogercoger
Tal y como lo había anticipado. Empecé el libro de Laiseca y me convertí en una auténtica pajera.
Veo tipos por la calle y los imagino en pelotas. Tengo sueños de orgías espectaculares. Pienso en sexo 24x7. Todo es detonante, un chocolate, la ducha caliente, el olor del té de canela, el perfume de algún chico en el colectivo, mi habitación en penumbras, The Doors, Billie Holiday, Dr. House, Tony Soprano, un chef del canal Gourmet que no sé cómo se llama, los baños de inmersión, el sol a la mañana, el frio de la noche, el helado de sambayón. TODO es un detonante.
Qué tristeza, esto de no tener con quién compartirlo.
Veo tipos por la calle y los imagino en pelotas. Tengo sueños de orgías espectaculares. Pienso en sexo 24x7. Todo es detonante, un chocolate, la ducha caliente, el olor del té de canela, el perfume de algún chico en el colectivo, mi habitación en penumbras, The Doors, Billie Holiday, Dr. House, Tony Soprano, un chef del canal Gourmet que no sé cómo se llama, los baños de inmersión, el sol a la mañana, el frio de la noche, el helado de sambayón. TODO es un detonante.
Qué tristeza, esto de no tener con quién compartirlo.
martes, 29 de abril de 2008
Amrita
Banana Yoshimoto me vacía. Me deja en un estado de nada absoluta. Una angustia que me envuelve, que me hace pensar que debería estar captándole el sentido a todo esto pero que algo me lo impide.
Después, mi hermana me pone los puntos, me trata de cínica porque le hago gestos de asco cada vez que ella enuncia alguna de las conjugaciones del verbo "hacer el amor".
Y sí, probablemente algo no estoy llegando a entender. Me vengo perdiendo de un par de cosas desde hace un tiempo largo.
El asunto se trata de qué priorizar en momentos como este, así, tan frágiles.
Prestarle atención a esta necesidad de lo yang, de la energía masculina, de un abrazo, de un "Celeste, no hables más pelotudeces" dicho con firmeza, con voz grave. Darme cuenta de que me quedé sin amigos hombres, que al final de cuentas a todos los mezclé con lo sexual, mi confusión y el discurso ese mío que reza que no existe la amistad entre el hombre y la mujer; y mejor ni hablar de que ya pasaron más de tres meses desde la última vez que tuve sexo. Ocuparme de mí, de lo que como, lo que escucho, lo que leo, lo que digo, lo que dejo de decir y lo que tomo; ser conciente.
De todos modos, nunca (nuncanuncanunca) voy a dejar de hacer el gesto de "asssssco" cuando alguien diga "hacer el amor".
Y cuando termine Amrita, me espera uno de Laiseca, así que lo más probable es que la semana que viene lo único que tenga en la cabeza sea coger (cogercogercoger).
ps. veansennn Persepolis, que es una maravilla maravillosa.
Después, mi hermana me pone los puntos, me trata de cínica porque le hago gestos de asco cada vez que ella enuncia alguna de las conjugaciones del verbo "hacer el amor".
Y sí, probablemente algo no estoy llegando a entender. Me vengo perdiendo de un par de cosas desde hace un tiempo largo.
El asunto se trata de qué priorizar en momentos como este, así, tan frágiles.
Prestarle atención a esta necesidad de lo yang, de la energía masculina, de un abrazo, de un "Celeste, no hables más pelotudeces" dicho con firmeza, con voz grave. Darme cuenta de que me quedé sin amigos hombres, que al final de cuentas a todos los mezclé con lo sexual, mi confusión y el discurso ese mío que reza que no existe la amistad entre el hombre y la mujer; y mejor ni hablar de que ya pasaron más de tres meses desde la última vez que tuve sexo. Ocuparme de mí, de lo que como, lo que escucho, lo que leo, lo que digo, lo que dejo de decir y lo que tomo; ser conciente.
De todos modos, nunca (nuncanuncanunca) voy a dejar de hacer el gesto de "asssssco" cuando alguien diga "hacer el amor".
Y cuando termine Amrita, me espera uno de Laiseca, así que lo más probable es que la semana que viene lo único que tenga en la cabeza sea coger (cogercogercoger).
ps. veansennn Persepolis, que es una maravilla maravillosa.
sábado, 22 de marzo de 2008
Mientras como un chupelatín con forma de corazón
- No puede ser, Dedé. Esto así no va más.
- Seh.
- Es cada vez peor. Cada vez odiamos más a la gente. Cada día más cínicas. No quiero ser así, es horrible.
- Seh.
- ¿Sabés cuándo estaba todo bien? Cuando estaba enamorada.
- Si, me acuerdo. Todo color rosa.
- Y estaba menos molesta, no me andaba fijando en qué hacía o dejaba de hacer el resto...
- Y bueno, hay que enamorarse entonces.
- Claro, sí. ¡Como si fuera tan fácil!
- No, nena. Lo que hay que hacer, es enamorarse de cualquier cosa, menos de un hombre.
- Seh.
- Es cada vez peor. Cada vez odiamos más a la gente. Cada día más cínicas. No quiero ser así, es horrible.
- Seh.
- ¿Sabés cuándo estaba todo bien? Cuando estaba enamorada.
- Si, me acuerdo. Todo color rosa.
- Y estaba menos molesta, no me andaba fijando en qué hacía o dejaba de hacer el resto...
- Y bueno, hay que enamorarse entonces.
- Claro, sí. ¡Como si fuera tan fácil!
- No, nena. Lo que hay que hacer, es enamorarse de cualquier cosa, menos de un hombre.
lunes, 25 de febrero de 2008
¿Qué se puede hacer salvo ver películas? (II)
Si podía tomar una picadura de un bicho en la teta como señal de que debía quedarme soltera, cómo no seguir con el mismo tipo de lógica y asumir que si prefiero ver la última de Cronenberg antes que andar indagando en la vida de alguien que sé que no me va a gustar dentro de dos días, está claro que no estoy preparada para volver al ruedo. Sí estoy preparada para patinarme el sueldo en pochoclos, skittles y entradas de cine.
Entonces eso, que me fui en el 141, desde lo de mi abuela hasta Acoyte y Rivadavia, a las 12 de la noche para agarrar la función de las 00.45 de Promesas del Este. Y resulta que me encontré con mi compañero de banco de 3er año. Es una bomba, pero sigue teniendo voz de nabo, una pena. De todos modos, nunca me va a poder gustar alguien que sé que no se bañaba durante semanas y que se explotaba biromes mientras las mordía, dejándole toda la boca azul. Quedamos en encontrarnos en Puán y arreglar una salida "todos juntos". A los 10 minutos me acordé de que su grupo de amigos me caía para el ojete, que yo quedé sentada con él durante un año por una mera cuestión de azar y que en 4to año el profesor de historia me dijo con respecto a nosotros "claro, es que no los unía el amor sino el terror". Espero cursar en un turno diferente.
Ya en el cine, un chaboncito de camisa a cuadros con remera con estampa abajo, morral cruzado y anteojos de marco grueso y negro me miraba fijo. Probablemente porque no éramos más de 10 personas en la sala y yo era la única, además de él, que no estaba acompañada. A la salida caminaba pegado detrás mío, y como que quería decirme algo. Le di una última oportunidad en la calle, cuando me paré un ratito para sacar un cigarrillo, pero no, no le pedí fuego ni nada de eso, lo prendí yo solita. No le dije nada yo porque me dio miedo que fuera un estudiante de la ENERC (¿"la" ENERC, "el" ENERC? sé que la E primera es de escuela, pero yo escucho que dicen "el ENERC". Lo que sea) la FUC o alguno de esos lugares siniestros. Mentira, no le dije nada, y mirá que tenía millones de opening lines, porque soy tímida, miedosa y tibia.
Ah. La peli, me en-can-tó.
Entonces eso, que me fui en el 141, desde lo de mi abuela hasta Acoyte y Rivadavia, a las 12 de la noche para agarrar la función de las 00.45 de Promesas del Este. Y resulta que me encontré con mi compañero de banco de 3er año. Es una bomba, pero sigue teniendo voz de nabo, una pena. De todos modos, nunca me va a poder gustar alguien que sé que no se bañaba durante semanas y que se explotaba biromes mientras las mordía, dejándole toda la boca azul. Quedamos en encontrarnos en Puán y arreglar una salida "todos juntos". A los 10 minutos me acordé de que su grupo de amigos me caía para el ojete, que yo quedé sentada con él durante un año por una mera cuestión de azar y que en 4to año el profesor de historia me dijo con respecto a nosotros "claro, es que no los unía el amor sino el terror". Espero cursar en un turno diferente.
Ya en el cine, un chaboncito de camisa a cuadros con remera con estampa abajo, morral cruzado y anteojos de marco grueso y negro me miraba fijo. Probablemente porque no éramos más de 10 personas en la sala y yo era la única, además de él, que no estaba acompañada. A la salida caminaba pegado detrás mío, y como que quería decirme algo. Le di una última oportunidad en la calle, cuando me paré un ratito para sacar un cigarrillo, pero no, no le pedí fuego ni nada de eso, lo prendí yo solita. No le dije nada yo porque me dio miedo que fuera un estudiante de la ENERC (¿"la" ENERC, "el" ENERC? sé que la E primera es de escuela, pero yo escucho que dicen "el ENERC". Lo que sea) la FUC o alguno de esos lugares siniestros. Mentira, no le dije nada, y mirá que tenía millones de opening lines, porque soy tímida, miedosa y tibia.
Ah. La peli, me en-can-tó.
jueves, 21 de febrero de 2008
Para vestir santos
Hoy tengo una cita.
Me levanté temprano, ordené mi cuarto (nunca se sabe), me bañé, me encremé, me emprolijé las cejas, me emperfumé de pies a cabeza, me hice un pseudo baño de crema y me encajé un escote más que atrevido. Hace diez minutos miré para abajo y tengo la mitad de la teta izquierda colorada, con una roncha. Me picó andá a saber qué bicho y ahora voy a tener que taparme porque no puedo salir a seducir a nadie con una roncha mutante en el seno.
O capaz tomo este suceso como una señal de que debo seguir soltera, cancelo todo, me voy a la trasnoche del cine a ver la de P. T. Anderson y se va todo al carajo.
Me levanté temprano, ordené mi cuarto (nunca se sabe), me bañé, me encremé, me emprolijé las cejas, me emperfumé de pies a cabeza, me hice un pseudo baño de crema y me encajé un escote más que atrevido. Hace diez minutos miré para abajo y tengo la mitad de la teta izquierda colorada, con una roncha. Me picó andá a saber qué bicho y ahora voy a tener que taparme porque no puedo salir a seducir a nadie con una roncha mutante en el seno.
O capaz tomo este suceso como una señal de que debo seguir soltera, cancelo todo, me voy a la trasnoche del cine a ver la de P. T. Anderson y se va todo al carajo.
lunes, 18 de febrero de 2008
Frankly, my dear, I don't give a damn
Después de meses y meses de quedarme en mi cueva mirando el poster de James Dean, decidí salir. El viernes me arrastraron a un lugar de comida japonesa. No me gusta el sushi, a ver si me explico. Soy torpe comiendo con palitos; cuando soy torpe con algo, me pongo ansiosa, furiosa, inquieta, espástica. Tardé 40 minutos en comer 2 cachos de salmón, unos berros y una torrecita de arroz. Lo mejor fue el helado de jengibre, me quedó el picante en la boca durante horas. Después nos fuimos con Laura al lugar este de hip hop que está lleno de africanos. Claro, las fóbicas van siempre a lugares donde saben que no van a ser observadas. Me encontré con un compañero de la primaria que está igual, no puede estar tan igual. Me contó que me vio muchas veces por el barrio y también en la Bond Street, donde trabajé durante unos años, pero que nunca me había saludado porque le daba cosa, mi cara de orto lo intimidaba. Sí, suelo ir por la vida con cara medio de orto, pero no es de antipática, es que debe ser la cara que me sale cuando pienso, yo qué sé. Bueno, al final mi ex compañerito entendió que no soy nada antipática y nos encantó reencontrarnos. Después vino un uruguayo y me dijo que me había estado mirando toda la noche y yo no le creí nada, porque ultimamente no le creo nada de nada a nadie. Igual le di unos besos, porque a veces me gusta tener 16 años de vuelta, darle un beso a cualquiera y listo, nada más, ni intercambio de teléfonos ni revolcón ni nada. Aparte, no puedo acostarme con nadie en estas épocas de tanta desconfianza, sería contraproducente.
La resaca me duró hasta el domingo, casi. La noche del sábado soñé que me suicidaba y después no tuve mejor idea que ponerme a mirar Requiem for a dream mientras almorzaba; me destruyó por completo. Pasé toda la tarde de ayer tirada en la cama, con un nudo en el estómago, mirando la nada, con el ventilador en la cara. Después, por una especie de equilibración cósmica o algo así, alguien que no me conoce me dijo cosas lindas. Como no sé aceptar las cosas lindas en épocas de tanta desconfianza, me tiré en mi cama a llorar. Y lloré a moco tendido hasta que me dio hambre. Mi fin de semana terminó a las 4 de la mañana, tomando sopa de municiones y mirando Gone with the wind.
Qué suerte que no soy como Scarlett O' Hara.
La resaca me duró hasta el domingo, casi. La noche del sábado soñé que me suicidaba y después no tuve mejor idea que ponerme a mirar Requiem for a dream mientras almorzaba; me destruyó por completo. Pasé toda la tarde de ayer tirada en la cama, con un nudo en el estómago, mirando la nada, con el ventilador en la cara. Después, por una especie de equilibración cósmica o algo así, alguien que no me conoce me dijo cosas lindas. Como no sé aceptar las cosas lindas en épocas de tanta desconfianza, me tiré en mi cama a llorar. Y lloré a moco tendido hasta que me dio hambre. Mi fin de semana terminó a las 4 de la mañana, tomando sopa de municiones y mirando Gone with the wind.
Qué suerte que no soy como Scarlett O' Hara.
miércoles, 13 de febrero de 2008
handyman, handyman, handyman!
- Che, quiero un novio...
- Mejor un amante.
- No, un novio. Vos viste cómo se nos despedaza la casa?
El horno no anda.
El tanque del inodoro, tampoco.
Ni la luz de mi cuarto, desde que me mudé estoy con un velador.
Tenemos que pagar el ABL, hace como un mes que venció.
La boleta de Telefónica de Enero nunca llegó, menos mal que pagomiscuentas me manda mails para avisarme los vencimientos.
Hay que rasquetear la pintura de las puertas.
Tengo que pedir una agujereadora para poder poner clavos en mi pared. Tengo dos cuadros divinos archivados, sin poder colgarlos.
El lavatorio del baño en cualquier momento se cae.
La puerta del baño que da al cuarto de Flor está hinchada y casi que no cierra.
Hay que pintar todo. TODO.
- Mejor un amante.
- No, un novio. Vos viste cómo se nos despedaza la casa?
El horno no anda.
El tanque del inodoro, tampoco.
Ni la luz de mi cuarto, desde que me mudé estoy con un velador.
Tenemos que pagar el ABL, hace como un mes que venció.
La boleta de Telefónica de Enero nunca llegó, menos mal que pagomiscuentas me manda mails para avisarme los vencimientos.
Hay que rasquetear la pintura de las puertas.
Tengo que pedir una agujereadora para poder poner clavos en mi pared. Tengo dos cuadros divinos archivados, sin poder colgarlos.
El lavatorio del baño en cualquier momento se cae.
La puerta del baño que da al cuarto de Flor está hinchada y casi que no cierra.
Hay que pintar todo. TODO.
lunes, 28 de enero de 2008
Yo pensaba que tener 25 iba a ser como un capítulo de Friends
Y mientras trataba de dormir, empecé a escuchar a Flor gritando.
Lo que me faltaba, escuchar garchar a la gente cuando yo vengo con casi tres semanas de nada. Cerré la puerta, la ventana y me clavé los auriculares con The Shins bien despacito.
Las cosas no están bien. No me había dado cuenta, hasta que noté que el pico de mi fin de semana fue ponerme contenta porque un conocido me consigue El Maestro y Margarita de Bulgakov, que se dejó de editar hace un tiempo.
Lo que me faltaba, escuchar garchar a la gente cuando yo vengo con casi tres semanas de nada. Cerré la puerta, la ventana y me clavé los auriculares con The Shins bien despacito.
Las cosas no están bien. No me había dado cuenta, hasta que noté que el pico de mi fin de semana fue ponerme contenta porque un conocido me consigue El Maestro y Margarita de Bulgakov, que se dejó de editar hace un tiempo.
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